Samuel Sánchez, Jaume I Nuevas Tecnologías, quiere usar nanobots en piel, articulaciones u ojos "más pronto que tarde"

Samuel Sánchez, Premi Rei Jaume I Nuevas Tecnologías,
Samuel Sánchez, Premi Rei Jaume I Nuevas Tecnologías, - AJUNTAMENT DE VALÈNCIA
Europa Press C. Valenciana
Publicado: martes, 2 junio 2026 19:03

VALÈNCIA 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

El investigador Samuel Sánchez Ordóñez, Premi Rei Jaume I Nuevas Tecnologías 2026, reivindica el avance logrado en la última década en la aplicación de nanobots en el ámbito sanitario, en su caso contra el cáncer de vejiga, y se marca como meta poder explorar su utilidad "más pronto que tarde" en la piel, en articulaciones o incluso en los ojos.

"Algo que hace cinco o diez años era muy retador y más visionario, como el nanorobot del futuro, ya se está acercando", manifiesta en declaraciones a Europa Press, tras haber sido distinguido este martes con el premio por el desarrollo y validación de nanomotores autopropulsados basados en enzimas como plataforma tecnológica, transferida a nanosistemas activos para aplicaciones biomédicas.

Doctor en Química por la Universitat Autònoma de Barcelona y profesor de investigación ICREA, Sánchez Ordóñez es subdirector del Instituto de Bioingeniería de Catalunya (IBEC), donde lidera un programa de investigación de referencia internacional en el ámbito de los nanomotores autopropulsados y la robótica biohíbrida. Además, es cofundador, director científico y presidente del consejo de administración de la empresa Nanobots Therapeutics.

Es considerado uno de los pioneros internacionales en el desarrollo de nanomotores capaces de desplazarse de forma autónoma en fluidos biológicos. Entre sus contribuciones más destacadas figura el desarrollo de nanorrobots terapéuticos para el tratamiento del cáncer de vejiga, capaces de transportar y liberar fármacos o radionúclidos directamente sobre los tumores. Sus trabajos han demostrado reducciones superiores al 90% del volumen tumoral en modelos experimentales.

El investigador, que se ha enterado del premio en una reunión en el Consejo Europeo, afirma que el premio supone "un subidón enorme" y celebra estar en la liga "de los mayores", mientras hasta hace solo unos años recibía reconocimientos destinados a jóvenes.

A su juicio, haber recibido un Premi Jaume I, al que lleva optando desde hace unos años, refleja el avance de un campo de investigación, el de los nanobots, que "cada vez está más cerca" para otras aplicaciones sanitarias más allá del cáncer de vejiga.

Según explica, sus inicios fueron entre 2008 y 2009 en Japón, cuando le "motivó muchísimo" ver los avances que realizaban los pioneros en este campo. Después se trasladó a Alemania y percibió que "las cosas empezaban a tener un poco de sentido", y años después ya "soñaba" con poder utilizar nanobots en biomedicina.

Tras cinco años de exploración "total", su equipo logró nanobots que pudieran propulsar fármacos aplicables contra el cáncer de vejiga, algo que han demostrado en varios artículos científicos. "Y ahora queremos hacer cosas en la piel, cargar con otros fármacos, en articulaciones, en los ojos, en diferentes lugares del cuerpo", señala.

"Ahora siempre nos preguntamos si hay una necesidad médica o no, si hay mercado o no o cómo se va a aplicar, antes era al revés", asevera, y pone en valor que haya "una empresa con dinero y contactos detrás" de estas investigaciones.

Una alianza, la del mundo académico y empresarial, que cree que está "despuntando" porque cada vez hay más start-ups, y que ve como algo "muy bueno" para la ciencia en España.

El químico celebra que existan reconocimientos como los Rei Jaume I, "unos de los más top" al contar con premios Nobel en el jurado, y asegura que ser distinguido era uno de sus "objetivos principales". "Sabía que valía la pena", manifiesta.

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